
EL PAPA MANEL…
Cambiamos de catedral y vamos a la más popular avenida del Paralelo, donde antes había tantos devotos de la sandunguera Diosa Talía. Volvemos al teatro Victoria.
Una "Victoria" sería, sin duda, el que obtendrá Manel si se presentará a presidente, o sea a Papa. Yo lo votaría. Yo y un montón de gente que cada año religiosamente vamos a la convocatoria que él nos anuncia. El año pasado hicimos un via crucis hacia Montjuic, montaña olímpica y sagrada, a visitar el Sant Jordi ... y nos pudimos despedir de San Pepe, que subió como un rayo hacia el cielo, hacia la eternidad y allí nos está esperando para continuar el sarangangue... Este año volveremos a llorar, a llorar de risa, a reír, a aplaudir, a llorar otra vez, a aplaudir de nuevo, volveremos a luchar y volveremos a vencer. Porque cada año, sea en el Victoria o no, es una "Victoria" de Manel reunir a una tropa de gente encima de un escenario y aún más reunir una gran tropa en la platea y conseguir una comunión perfecta entre gente conocida y desconocida, entre creyentes y ateos, entre la pana y el Calvin Klein, entre tú y yo...